Niña Felíz
Juliana es una niña feliz, que tiene una dificultad oral que no ha podido ser definida clínicamente por los médicos. Esto condujo a nuestra familia, a tenerla en un colegio especial para niños sordos, donde ella pudiera tener un lenguaje alternativo para su comunicación como es la lengua de señas. Después de pasar por un colegio de enseñanza normal, Juliana ingresó al colegio campestre ICAL en el año 2.000, donde empieza a convivir con sus compañeros, amigos y profesoras que manejan esta comunicación alternativa.
Necesidad Mundial
Al poco tiempo, observamos que con este lenguaje alternativo, su integración mejoró, su aprendizaje escolar aumentó y su seguridad superó las metas propuestas, sin embargo, en ese entonces y aún en este momento, existen vacíos muy grandes para Juliana y sus compañeros de tipo comunicativo con los oyentes que no conocen la lengua de señas.
Pensando en Juliana y en todas las personas que tienen esta dificultad oral y/o auditiva, me propuse (papá de Juliana) estudiar alguna forma posible para que estas personas se pudieran comunicar con el resto del mundo.
Juliana motor de muchas horas de trabajo...
Juliana, es el motor de muchas horas de trabajo de profesionales, de amigos, de su familia, de gente que ha comprendido a través de ella, la necesidad de sacar este programa a la sociedad, para que se beneficien millones de personas que tienen esta dificultad y que tienen la inmensa necesidad de comunicarse socialmente con su entorno.
Hoy Juliana es una niña adolescente, con un mejor futuro y con un deseo inmenso de servicio para que personas como ella, tengan la oportunidad de ser cada día mejores, por eso, interpretando su voz del silencio, realizamos con Julis, una breve reseña, donde se explica claramente cuanta gente necesita esta herramienta de comunicación.